México, ¿amigo de todos?

La visita del canciller Roberto Velasco a China mostró una cooperación bilateral relevante, pero cuidadosamente contenida ante la influencia estructural de Estados Unidos. Desde el realismo discreto y la geopolítica práctica, este análisis examina la omisión pública de las tensiones arancelarias, la asimetría discursiva con Wang Yi y los riesgos de presentar a México, sin mayores distinciones estratégicas o normativas, como “amigo de todo el mundo”.

ESTADOS UNIDOSGEOPOLÍTICACHINAMÉXICOAMÉRICA DEL NORTEREALISMO DISCRETO

Eduardo Tzili-Apango

9/7/20265 min read

Text citation (Chicago 17va ed.): Tzili-Apango, Eduardo. “México, ¿amigo de todos?” Tequio geopolítico, 7 de septiembre, 2026. https://estratequio.mx/mexico-amigo-de-todos.

La primera visita de Roberto Velasco a China como secretario de Relaciones Exteriores, realizada los días 6 y 7 de septiembre de 2026, ocurrió en una coyuntura particularmente delicada. México se encuentra sujeto a la presión estructural de su integración económica con Estados Unidos, inmerso en la revisión del T-MEC y obligado a responder a las exigencias estadounidenses de restringir la presencia de insumos procedentes de economías consideradas “no de mercado” en las cadenas productivas norteamericanas. Al mismo tiempo, China es el segundo socio comercial de México y un proveedor fundamental de maquinaria, componentes industriales y tecnologías. La visita debe interpretarse dentro de esta relación triangular, no solamente como un episodio bilateral.

En Beijing, Velasco se reunió con Wang Yi, ministro de Relaciones Exteriores y miembro del Buró Político del Partido Comunista de China. Las partes manifestaron su intención de reactivar el Mecanismo de Consultas Políticas, establecer una ruta conjunta de trabajo y promover programas de cooperación en salud, educación, ciencia, innovación, medio ambiente y desarrollo rural. También destacaron los intercambios académicos, el principio de una sola China y la coordinación en el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico. Además, la agenda incluyó la apertura de un consulado mexicano en Chongqing. Sin embargo, no se anunciaron tratados, inversiones cuantificables ni acuerdos jurídicamente vinculantes. El resultado fue principalmente político y programático, orientado a administrar tensiones y preservar canales de cooperación (Secretaría de Relaciones Exteriores 2026; El Economista 2026).

Los comunicados tampoco permiten concluir que los asuntos geopolíticos estuvieron ausentes. La cancillería china informó que las partes intercambiaron opiniones sobre cuestiones internacionales y regionales de interés común. Wang Yi afirmó que la relación entre China y México no se dirige contra terceros ni debe ser afectada por terceros, apoyó la independencia y soberanía mexicanas y situó el vínculo dentro de la cooperación entre países del Sur Global (Ministerio de Relaciones Exteriores de China 2026). Aunque Estados Unidos no fue mencionado, su presencia estructural resulta evidente. El silencio nominal no eliminó la geopolítica, sino que la desplazó hacia un lenguaje indirecto.

Desde la “geopolítica práctica”, la política mundial no se presenta directamente ante los gobernantes como una realidad objetiva, sino que es espacializada y narrada mediante discursos que identifican actores, amenazas, proximidades y posibilidades de acción. Los representantes estatales producen así determinadas imágenes del mundo que hacen inteligibles y legítimas sus decisiones (Ó Tuathail y Agnew 1992). Por lo tanto, las palabras de ambos cancilleres no son un elemento ornamental, sino que constituyen representaciones diferentes de la posición de México dentro de la competencia entre China y Estados Unidos.

La asimetría discursiva fue notable. Mientras Wang Yi identificó implícitamente la interferencia de una tercera potencia y colocó la relación en el escenario de la transformación del orden mundial, Velasco sostuvo que “México es amigo de todo el mundo”. China geopolitizó la relación, en tanto que México la presentó como una expresión de amistad universal. Wang describió una restricción estructural, mientras que Velasco respondió con una fórmula que desdibujó jerarquías, conflictos e intereses.

Esta conducta difícilmente puede explicarse sólo como “pragmatismo principista”, categoría que permite comprender la coexistencia entre principios tradicionales, como la soberanía y la no intervención, y adaptaciones pragmáticas impuestas por condicionamientos económicos, políticos y geográficos (Velázquez Flores 2022). No obstante, la visita revela algo más específico. México mantuvo una cooperación funcionalmente relevante con China, pero controló su visibilidad, evitó elevarla a una asociación políticamente sensible y omitió publicitar las principales divergencias comerciales. Esta combinación resulta más inteligible desde el “realismo discreto”, entendido como una estrategia de cooperación restringida y diplomáticamente moderada con una potencia relevante, bajo la vigilancia de una potencia superior cuya reacción puede imponer costos (Tzili-Apango 2026).

La ausencia pública del conflicto arancelario es reveladora. México había incrementado los gravámenes sobre numerosos productos provenientes de países sin tratado de libre comercio, una medida que afecta principalmente a China. Las primeras consultas comerciales posteriores se produjeron en febrero de 2026, mientras Washington pedía limitar la incorporación de insumos chinos en América del Norte (Howe 2026). Resulta improbable que el asunto careciera de importancia durante la visita. Más bien, la omisión parece una forma de compartimentación diplomática, en la que los ámbitos cooperativos de bajo costo político se hicieron visibles, y aquellos que exponían la presión estadounidense se mantuvieron discretos.

Sin embargo, la frase de Velasco no fue discreta en sentido estratégico. “México es amigo de todo el mundo” confunde el mantenimiento de relaciones diplomáticas con la amistad política y produce una ambigüedad carente de propósito estratégico. México puede dialogar con todos sin considerar equivalentes sus comportamientos. ¿Acaso puede declararse amigo de un Estado al que una comisión independiente de investigación de las Naciones Unidas atribuye la comisión de genocidio en Gaza (Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas 2025)? La pregunta no determina automáticamente el rompimiento de relaciones diplomáticas con Israel, pero tampoco permite descartarlo de antemano. Una política exterior basada en principios debe distinguir entre interlocución, cooperación, asociación y legitimación, así como establecer consecuencias ante la ocupación, la destrucción sistemática de una población y las violaciones graves del derecho internacional. De lo contrario, la amistad universal se convierte en indiferenciación moral.

La expresión admite tres interpretaciones. Puede revelar una insuficiente calibración de las implicaciones sistémicas del discurso diplomático. Puede tratarse de una simplificación deliberada destinada a tranquilizar simultáneamente a China y Estados Unidos. También puede evidenciar la ausencia de un vocabulario estratégico capaz de representar la autonomía condicionada de México. En cualquiera de los tres casos, la fórmula resulta problemática. La visita fue una manifestación de realismo discreto por la selección de temas, el control de señales. y la omisión de divergencias. Pero, la ejecución discursiva fue menos precisa. México no necesita declararse amigo de todos. Necesita definir con quién coopera, bajo qué principios, para alcanzar qué intereses y frente a cuáles conductas está dispuesto a establecer límites.

El autor es profesor-investigador en la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Xochimilco, y es director ejecutivo de Estratequio, un centro de investigación con sede en México dedicado al análisis geopolítico.

Referencias

Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. 2025. Legal Analysis of the Conduct of Israel in Gaza Pursuant to the Convention on the Prevention and Punishment of the Crime of Genocide. A/HRC/60/CRP.3. 16 de septiembre de 2025. https://www.ohchr.org/sites/default/files/documents/hrbodies/hrcouncil/sessions-regular/session60/advance-version/a-hrc-60-crp-3.pdf

El Economista. 2026. “México y China mantienen una cooperación estratégica tras visita del canciller Roberto Velasco.” 7 de septiembre de 2026. https://www.eleconomista.com.mx/politica/mexico-china-mantienen-cooperacion-estrategica-visita-canciller-roberto-velasco-20260907-832228.html.

Howe, Colleen. 2026. “China, Mexico Held Talks amid Trade Tensions over Tariffs.” Reuters, 12 de febrero de 2026. https://www.reuters.com/world/china/china-mexico-held-talks-amid-trade-tensions-over-tariffs-2026-02-12/.

Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular China. 2026. “Wang Yi sostiene conversaciones con el canciller mexicano Velasco 王毅同墨西哥外长贝拉斯科会谈”. 7 de septiembre de 2026. https://www.mfa.gov.cn/wjbzhd/202609/t20260907_12017648.shtml.

Ó Tuathail, Gearóid, y John Agnew. 1992. “Geopolitics and Discourse: Practical Geopolitical Reasoning in American Foreign Policy.” Political Geography 11, núm. 2: 190–204. https://doi.org/10.1016/0962-6298(92)90048-X.

Secretaría de Relaciones Exteriores. 2026. “El secretario Roberto Velasco y el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, dialogan en Beijing sobre la agenda bilateral.” Comunicado núm. 177/2026, 7 de septiembre de 2026. https://www.gob.mx/sre/prensa/el-secretario-roberto-velasco-y-el-ministro-de-relaciones-exteriores-de-china-wang-yi-dialogan-en-beijing-sobre-la-agenda-bilateral.

Tzili-Apango, Eduardo. 2026. “Discreet Realism and China-Mexico Relations, 2018-2025.” Cambridge Review of International Affairs. Publicación anticipada en línea. https://doi.org/10.1080/09557571.2026.2700026.

Velázquez-Flores, Rafael. 2022. Principled Pragmatism in Mexico’s Foreign Policy: Variables and Assumptions. Cham: Palgrave Macmillan.

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