
La diplomacia de la rivalidad
La reunión Xi-Trump muestra que la estabilidad internacional depende también de la capacidad de las grandes potencias para gestionar sus diferencias mediante una comunicación sostenida. México participa indirectamente en esta dinámica como plataforma manufacturera, mercado estratégico y punto de articulación entre competencia geoeconómica, narcotráfico y soberanía.
TAIWÁNESTADOS UNIDOSCHINAGEOPOLÍTICAGEOECONOMÍAREALISMO DISCRETOMÉXICO
Eduardo Tzili-Apango
9/21/20264 min read

Text citation (Chicago 17va ed.): Tzili-Apango, Eduardo. “La diplomacia de la rivalidad” Tequio geopolítico, 21 de septiembre, 2026. https://estratequio.mx/la-diplomacia-de-la-rivalidad.
La próxima reunión entre Xi Jinping y Donald Trump importa por constituir un resultado político por sí mismo, ya que confirma el reconocimiento de ambas partes de la necesidad de gestionar una rivalidad que ninguna puede resolver mediante la imposición unilateral. Estados Unidos (EE. UU.) y China compiten por mercados, tecnologías, cadenas de suministro, influencia diplomática y capacidad militar; sus diferencias abarcan Taiwán, los semiconductores, la inteligencia artificial, las tierras raras y el equilibrio estratégico en Asia.
La experiencia de la Guerra Fría permite dimensionar esta importancia. EE. UU. y la Unión Soviética establecieron mecanismos formales para reducir el riesgo de una confrontación nuclear, entre ellos la línea directa entre Washington y Moscú, las negociaciones sobre armamento y distintos canales militares. Sin embargo, el contacto entre sus máximos dirigentes fue comparativamente limitado, discontinuo y dependiente de periodos específicos de distensión (Garthoff 1994). La relación entre China y EE. UU. ha desarrollado una comunicación política de alto nivel más frecuente, mediante reuniones presidenciales, llamadas telefónicas y encuentros regulares entre altos funcionarios, incluso durante etapas de creciente competencia. Esta continuidad expresa una disposición compartida a gestionar la rivalidad mediante el diálogo, aunque no necesariamente elimina las tensiones, o garantiza acuerdos. Por ello, se podría afirmar que cada reunión Xi-Trump forma parte de una práctica diplomática más constante que la observada durante buena parte de la Guerra Fría.
La agenda prevista combina competencia y cooperación limitada. El asunto inmediato será la posible extensión de la tregua comercial acordada en Busan en 2025, cuya vigencia concluye el próximo 10 de noviembre de 2026, y que frenó una escalada en la que los aranceles recíprocos llegaron a superar el 100 por ciento. Washington también busca compromisos chinos de compra de productos agrícolas, energía y aeronaves, así como garantías sobre el suministro de minerales críticos. China controla alrededor de 70 por ciento de la extracción mundial de tierras raras, 85 por ciento de su refinación y cerca de 90 por ciento de la producción de aleaciones e imanes, lo cual limita la capacidad estadounidense de ejercer coerción comercial sin recibir represalias sobre sectores tecnológicos y militares (Alper 2026).
La inteligencia artificial (IA) abre otro espacio de comunicación. Las conversaciones preparatorias entre el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el viceprimer ministro, He Lifeng, produjeron el acuerdo de establecer un diálogo formal sobre seguridad de la IA. La propuesta incluye una línea de notificación ante incidentes relacionados con agentes autónomos, ataques cibernéticos y actores no estatales (Lawder y Heavey 2026). El mecanismo difícilmente resolverá la competencia tecnológica, pero puede reducir el riesgo de interpretaciones erróneas y escaladas accidentales.
La seguridad constituye una dimensión de “realismo discreto” (Tzili-Apango 2026). EE. UU. exige mayores controles chinos sobre los precursores químicos empleados en la producción de fentanilo. El tema recibe menos visibilidad que los aranceles, Taiwán o las tierras raras, aunque conecta directamente la relación entre China y EE. UU. con México. Las cadenas de suministro de precursores se han diversificado hacia países como India, mientras organizaciones criminales mexicanas mantienen capacidades de transformación y distribución. La cooperación mexicana con EE. UU. continúa mediante intercambio de inteligencia, decomisos y controles aduaneros, acompañada por la defensa gubernamental de la soberanía nacional. En marzo de 2026, una operación mexicana apoyada con información de la DEA permitió incautar más de 270 kilogramos de fentanilo, equivalentes a unos catorce millones de dosis (Beauregard 2026).
México también ocupa una posición central en la dimensión geoeconómica de la reunión, ya que funciona como plataforma manufacturera para América del Norte, incorpora insumos chinos en cadenas regionales, y se consolida como mercado final para mercancías de ambas potencias. En julio de 2026 importó productos chinos por 13,888 millones de dólares, frente a exportaciones hacia China por 1,088 millones (Secretaría de Economía 2026). La decisión de aumentar las compras estadounidenses convierte la demanda mexicana en un componente de la negociación norteamericana y en un espacio de competencia sino-estadounidense.
En consecuencia, una cumbre sin grandes acuerdos puede contribuir a la estabilidad internacional. La comunicación de alto nivel establece límites provisionales, identifica intereses incompatibles y conserva ámbitos selectivos de cooperación. En una rivalidad carente de instituciones estratégicas suficientemente robustas, reunirse representa una forma elemental, pero indispensable, de autoridad compartida sobre los riesgos producidos por ambas potencias.
El autor es profesor-investigador en la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Xochimilco, y es director ejecutivo de Estratequio, un centro de investigación con sede en México dedicado al análisis geopolítico.
Referencias
Alper, Alexandra. 2026. “Rare Earths Force Trump to Be Less Hostile before Xi Summit”. Reuters, 21 de septiembre de 2026. https://www.reuters.com/world/china/rare-earths-force-trump-be-less-hostile-before-xi-summit-2026-09-21/.
Beauregard, Luis Pablo. 2026. “México incauta con ayuda de la DEA 14 millones de dosis de fentanilo en Colima.” El País México, 12 de marzo de 2026. https://elpais.com/mexico/2026-03-12/mexico-incauta-con-ayuda-de-la-dea-14-millones-de-dosis-de-fentanilo-en-colima.html.
Garthoff, Raymond L. 1994. Détente and Confrontation: American-Soviet Relations from Nixon to Reagan. Edición revisada. Washington, DC: Brookings Institution Press.
Lawder, David, y Susan Heavey. 2026. “US, China to Meet Again on AI Safety in Two Months in Shenzhen, Bessent Says.” Reuters, 21 de septiembre de 2026. https://www.reuters.com/world/asia-pacific/us-china-meet-again-ai-safety-two-months-shenzhen-bessent-says-2026-09-21/.
Tzili-Apango, Eduardo. 2026. Discreet Realism and China-Mexico relations, 2018-2025”. Cambridge Review of International Affairs. https://doi.org/10.1080/09557571.2026.2700026.
Secretaría de Economía. 2026. “China: comercio exterior, inversión, remesas y migración.” Data México. Consultado el 21 de septiembre de 2026. https://www.economia.gob.mx/datamexico/es/profile/country/china-chn.



