
El trabajo en crisis bajo el neoliberalismo global
Las transformaciones del capitalismo neoliberal han reconfigurado el trabajo mundial. 58% del empleo mundial sigue siendo informal, lo cual resulta en que alrededor de 2 mil millones de personas trabajan sin plena protección laboral o social en el mundo contemporáneo. A mayor empleo, mayor precarización, fragmentación laboral y nuevas tensiones geopolíticas.
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Eduardo Tzili-Apango
5/1/20264 min read

El 1 de mayo constituye mucho más que una conmemoración histórica de las luchas obreras modernas; representa una coyuntura privilegiada para reflexionar sobre la transformación estructural del trabajo en el marco del modo de producción capitalista en su fase neoliberal. La cuestión laboral se ha reconfigurado bajo nuevas formas de subordinación, fragmentación y precarización que afectan de manera diferenciada a las y los trabajadores del mundo, pero que en conjunto revelan la progresiva desvinculación entre crecimiento económico, generación de empleo y bienestar social. En la actualidad, el capitalismo neoliberal produce más empleo formal e informal que en décadas anteriores. No obstante, esto no se ha traducido proporcionalmente en estabilidad material, ampliación de derechos o fortalecimiento de la ciudadanía social.
Los datos recientes de la Organización Internacional del Trabajo (ILO 2025) muestran que aproximadamente 58 por ciento del empleo mundial permanece en condiciones de informalidad, lo que implica que más de dos mil millones de personas laboran sin acceso pleno a protección social, seguridad contractual o garantías laborales básicas. Esta realidad evidencia que el problema central del trabajo contemporáneo es la calidad estructural del empleo, y no tanto su disponibilidad. Paralelamente, la expansión de la economía de plataformas, la subcontratación, el trabajo por encargo y la flexibilización contractual han profundizado la individualización de la relación laboral, trasladando crecientemente al trabajador los riesgos económicos y sociales antes absorbidos por el empleador o el Estado (Radetich 2022). En este contexto, la figura clásica del trabajador asalariado protegido ha cedido terreno frente a un universo fragmentado de trabajadores precarios, independientes, dependientes, autoempleados vulnerables, y trabajadores informales.
Este deterioro material del estatus laboral se acompaña de un debilitamiento sistemático de los derechos colectivos. El Índice Global de Derechos de la Confederación Sindical Internacional reporta que 87 por ciento de los países violan el derecho de huelga, 80 por ciento restringen la negociación colectiva y apenas siete de 151 países evaluados garantizan plenamente la protección de derechos laborales fundamentales (International Trade Union Confederation 2025). En otras palabras, la neoliberalización del trabajo ha involucrado una desestructuración política de la capacidad colectiva de los trabajadores para defender sus intereses. La erosión sindical y el debilitamiento de los mecanismos de representación laboral han contribuido a una creciente desconexión entre productividad y salarios reales, fenómeno ampliamente documentado en economías desarrolladas y emergentes por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD 2025).
Desde una perspectiva geopolítica, estas tendencias constituyen una fuente creciente de riesgo sistémico internacional. En primer término, la precarización laboral sostenida erosiona la legitimidad de los Estados y alimenta procesos de fragmentación social interna. Cuando amplios sectores de la población perciben que el trabajo deja de garantizar movilidad social, estabilidad o reproducción digna de la vida, aumenta la conflictividad doméstica y se debilita la cohesión social. El resurgimiento de protestas multisectoriales vinculadas con los costos de vida, salarios y condiciones laborales en Europa, América Latina y Asia durante el periodo pospandémico constituye evidencia de esta tendencia.
En segundo término, el deterioro del trabajo fortalece procesos de radicalización política y crisis de representación. La pérdida de capacidad de intermediación de sindicatos, partidos tradicionales y estructuras corporativas ha abierto espacios para liderazgos populistas, movimientos antisistema y discursos anti-institucionales que capitalizan el malestar derivado de la inseguridad económica. El descontento laboral se ha convertido así en una variable políticamente movilizable con implicaciones directas sobre estabilidad democrática, gobernabilidad y orientación de política exterior.
En tercer lugar, la reestructuración del trabajo global impacta crecientemente sobre las cadenas internacionales de suministro. La combinación de huelgas logísticas, escasez de mano de obra especializada, nearshoring, automatización y conflictos distributivos incrementa la volatilidad de la producción transnacional. La huelga de estibadores en Estados Unidos de 2024, cuya interrupción potencial fue estimada en pérdidas de hasta 7.5 mil millones de dólares semanales, ilustra cómo la conflictividad laboral puede adquirir rápidamente efectos macroeconómicos y geoeconómicos transfronterizos (Thorpe 2024).
Finalmente, la competencia interestatal por atraer inversión mediante bajos costos laborales continúa incentivando dinámicas de race to the bottom, en las que numerosos Estados sacrifican estándares laborales, protección social y regulación del empleo para mantener competitividad manufacturera o logística. En lugar de converger hacia mayores derechos, buena parte del sistema internacional sigue recompensando comparativamente la disponibilidad de trabajo barato y regulatoriamente flexible.
México ocupa una posición particularmente ilustrativa dentro de este panorama. Si bien el país ha mantenido bajos niveles de desempleo abierto, ello coexiste con una tasa de informalidad superior a 55 por ciento de la población ocupada, según datos recientes del INEGI (2026). En consecuencia, el caso mexicano demuestra que el acceso al empleo no equivale automáticamente a bienestar, seguridad o ciudadanía laboral. La estructura productiva nacional continúa dependiendo en gran medida de salarios comparativamente bajos como ventaja competitiva internacional, especialmente en manufactura exportadora, logística y servicios, reproduciendo parcialmente la inserción subordinada de México en cadenas globales de valor.
En este marco, el 1 de mayo debe entenderse como una oportunidad para reconocer que la cuestión obrera permanece en el centro de las contradicciones del capitalismo contemporáneo. El trabajador del siglo XXI no ha desaparecido; se ha dispersado en múltiples formas laborales fragmentadas, precarizadas y frecuentemente invisibilizadas por categorías jurídicas y estadísticas heredadas de una economía industrial que ya no existe plenamente. Reflexionar sobre el trabajo implica reconocer que la disputa es por la reconstrucción política, institucional y social del trabajo como fuente de derechos, protección colectiva y dignidad material en un orden mundial crecientemente estructurado por la subordinación de la vida social a la lógica de acumulación.
El autor es profesor-investigador en el área académica de Política Internacional de la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Xochimilco, y es director ejecutivo de Estratequio, un centro de investigación con sede en México dedicado al análisis geopolítico.
Referencias
ILO. 2025a. World Employment and Social Outlook Trends 2025. International Labour Organization. https://www.ilo.org/sites/default/files/2025-01/WESO25_Trends_Report_EN.pdf.
INEGI. 2026. Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, Cuarto Trimestre 2025. https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2026/enoe/enoe2026_02.pdf.
International Trade Union Confederation. 2025. 2025 ITUC Global Rights Index. https://www.ituc-csi.org/IMG/pdf/en__global_right_index_2025__final_web.pdf.
OECD. 2025. Employment Outlook 2025. https://www.oecd.org/employment-outlook/
Radetich, Natalia. 2022. Cappitalismo. La uberización del trabajo. Siglo XXI editores.
Thorpe, Haley. 2024. “Ports to Production Lines: Labor Union Strikes on the Rise in 2024”. Signal AI. https://signal-ai.com/insights/ports-to-production-lines-labor-union-strikes-on-the-rise-in-2024/
Text citation (Chicago 17va ed.): Tzili-Apango, Eduardo. “El trabajo en crisis bajo el neoliberalismo global”. Tequio geopolítico, 1 de mayo, 2026. https://estratequio.mx/el-trabajo-en-crisis-bajo-el-neoliberalismo-global.



