El interés de la gran potencia

El acercamiento energético entre Washington y Moscú plantea interrogantes sobre el futuro del bloque euroatlántico. ¿Busca Estados Unidos que Europa asuma mayores responsabilidades de contención frente a Rusia para concentrar recursos en su competencia con China?

ESTADOS UNIDOSGEOPOLÍTICAMULTIPOLARIZACIÓNUCRANIA

Eduardo Tzili-Apango

10/10/20266 min read

Text citation (Chicago 17va ed.): Tzili-Apango, Eduardo. “El interés de la gran potencia”, Tequio geopolítico, 10 de octubre, 2026. https://estratequio.mx/el-interes-de-la-gran-potencia

Las alianzas pueden cambiar, mientras la defensa de los intereses permanece como obligación de las potencias. Así podría parafrasearse la máxima que lord Palmerston pronunció ante el Parlamento británico en 1848, cuando se debatió el Tratado de Adrianópolis y la política exterior británica, dentro del equilibrio imperial decimonónico que también enmarcó el Gran Juego anglo-ruso (Palmerston 1848). La frase permite interrogar una transformación contemporánea. Estados Unidos parece buscar una redefinición del bloque euroatlántico que transfiera a Europa mayores responsabilidades frente a Rusia y preserve recursos estadounidenses para competir con China.

El argumento exige comprender al bloque euroatlántico como una estructura jerárquica cuya cohesión depende de la convergencia entre intereses estratégicos, vínculos materiales e identidades compartidas. La configuración de dicho bloque, durante 2011-2021, combinó el liderazgo estadounidense, la institucionalidad político-militar de la OTAN y la defensa del orden liberal (Tzili-Apango 2024). Sin embargo, las prioridades europeas y estadounidenses ya presentaban diferencias, pues mientras Europa concentraba su atención en Rusia, Washington articulaba compromisos atlánticos y asiáticos desde una proyección global, diferencia que permite explicar una posible reorganización del bloque sin presumir su desaparición inmediata.

Esta hipótesis parece encontrar respaldo en la Estrategia de Seguridad Nacional estadounidense de 2025, en donde se exige que los aliados asuman responsabilidades primarias en sus regiones, se busca restablecer la estabilidad estratégica con Rusia, y se otorga especial importancia a la competencia económica y militar en el Indo-Pacífico. Esta combinación permite interpretar el reajuste como una distribución selectiva de funciones, en la que Europa asumiría mayores obligaciones regionales, en tanto que Estados Unidos conservaría capacidad para orientar alianzas y administrar su competencia con China. La estrategia documenta esas prioridades, aunque la denominación de Europa como región-tapón constituye una interpretación analítica (The White House 2025).

En este sentido, una región-tapón puede entenderse como un espacio cuya posición geográfica, capacidades y vínculos políticos permiten amortiguar la confrontación entre potencias y reducir su exposición directa, definición que se apoya en el enfoque de Partem (1983) sobre los “sistemas tapón” y en la discusión de Menon y Snyder (2017) acerca de las condiciones bajo las cuales dichos espacios contribuyen a la estabilidad o se convierten en escenarios de rivalidad. Park (2016) amplía esta perspectiva al examinar cómo una potencia marítima distante, como Estados Unidos, puede influir sobre las relaciones de poder en regiones-tapón estratégicas. Aplicada a Europa, la noción permite plantear que Washington busca transferir a sus aliados mayores responsabilidades de contención frente a Rusia, preservando su influencia sobre la seguridad regional y liberando recursos para otras prioridades. Esta función supondría una capacidad europea suficiente para asumir mayores cargas defensivas, acompañada de dependencias que limiten su autonomía estratégica. La asimetría se advierte cuando Europa incrementa sus compromisos financieros mientras conserva vínculos militares decisivos con Estados Unidos. Según el Instituto Kiel (2026), los donantes europeos adquirieron al menos 3 mil millones de euros en ayuda militar de empresas estadounidenses durante el primer semestre de 2026, lo que permite a Washington mantener una posición relevante como proveedor mientras Europa encabeza el esfuerzo de asistencia a Ucrania.

La presión estadounidense sobre Groenlandia, territorio autónomo del Reino de Dinamarca, puede examinarse dentro de esa reorganización, ya que su ubicación favorece la vigilancia y la proyección militar entre el Ártico y el Atlántico norte. El acuerdo firmado en septiembre de 2026 amplía la presencia militar estadounidense sin consumar la anexión exigida previamente por Trump. Esta expansión sugiere una selección de espacios considerados indispensables para la seguridad norteamericana. Europa asumiría mayores obligaciones continentales, mientras Washington reforzaría posiciones estratégicas propias. La conexión con la región-tapón resulta plausible, aunque el episodio también responde a objetivos específicos de defensa ártica (Slattery y Grønholt-Pedersen 2026).

El acuerdo temporal sobre diésel ruso debe situarse en esta trayectoria. La licencia general 135 autoriza determinadas operaciones comerciales hasta el 7 de abril de 2027, aunque su temporalidad jurídica no agota su significado estratégico. Después de años de restricciones energéticas asociadas con la guerra, Washington demuestra que puede flexibilizar selectivamente la presión sobre Moscú conforme a sus prioridades energéticas. La reacción ucraniana del 9 de octubre, en la que Zelenski advirtió que facilitar ventas rusas aportaría recursos para prolongar la guerra, reclamando una distensión basada en la reciprocidad, hace evidente el desacuerdo sobre esa decisión (Reuters 2026). Por lo tanto, la posibilidad de reducir fricciones entre Washington y Moscú puede coexistir con una mayor percepción de inseguridad en Kyiv (OFAC 2026, Erickson, Gardner y Renshaw 2026).

Los precios energéticos han formado parte de la confrontación desde su comienzo en razón de que las restricciones de suministro rusas y las intervenciones occidentales modificaron mercados y expectativas. El mecanismo de precios máximos buscó explícitamente reducir ingresos rusos mientras preservaba los flujos petroleros mundiales, política que intentó compatibilizar presión estratégica y estabilidad económica. La actual excepción estadounidense revela cómo ese equilibrio puede reajustarse según intereses nacionales, debilitando la previsibilidad de una política común. La facilitación de ventas rusas puede aliviar determinados mercados y, simultáneamente, disminuir la presión económica que los aliados habían buscado ejercer (Consejo de la Unión Europea 2022).

La consecuencia potencial es una distribución desigual de cargas y márgenes de decisión. Ucrania concentra las pérdidas humanas y la destrucción, mientras Europa afronta una exposición geopolítica particularmente intensa. El 10 de octubre, Trump sugirió sustituir al presidente ucraniano y cuestionó los ataques contra refinerías rusas por sus efectos sobre los precios estadounidenses (Daly, Blann y Morton 2026). Esta presión permite interpretar que Washington pretende condicionar las decisiones de su socio a prioridades propias. Entretanto, Kaja Kallas rechazó aliviar la presión sobre Rusia, y Alemania reafirmó las sanciones (AFP y ToI Staff 2026). De este modo, la divergencia afecta la definición de las conductas aceptables frente a Moscú, pudiendo erosionar la confianza transatlántica aunque persistan sus instituciones.

Por lo anterior, el interés de la gran potencia podría consistir en conservar el bloque mientras transforma su utilidad. Una Europa capaz de contener a Rusia permitiría reducir la sobreextensión estadounidense y concentrar atención en China como rival sistémico. Los entendimientos parciales con Moscú serían instrumentos posibles de esa redistribución, cuya eficacia permanece incierta ante la resistencia ucraniana y la divergencia europea sobre las condiciones de distensión. La tensión fundamental aparece cuando la continuidad institucional encubre una divergencia creciente entre quienes asumen los riesgos regionales y quienes retienen mayor libertad para negociar el equilibrio global.

El autor es profesor-investigador en la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Xochimilco, y es director ejecutivo de Estratequio, un centro de investigación con sede en México dedicado al análisis geopolítico.

Referencias

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Daly, Matthew, Susie Blann y Elise Morton. 2026. “Trump Says Ukraine Should Get a New President as He Blames Zelenskyy for US Diesel Prices”. Associated Press, 10 de octubre. https://apnews.com/article/russia-ukraine-war-trump-putin-diesel-228ccf74b2848c1ff0ac23f038b37512.

Erickson, Bo, Gardner, Timothy y Jarrett Renshaw. 2026. “Trump Says Russia to Supply Diesel to US and Global Markets”. Reuters. 9 de octubre. https://www.reuters.com/business/energy/trump-big-announcement-coming-up-diesel-2026-10-09/.

Kiel Institute. 2026. “Ukraine Support Tracker: Europe Leads on Aid—US Weapons Remain Key”. 13 de agosto. https://www.kielinstitut.de/media/news/ukraine-support-tracker-europe-leads-on-aid-us-weapons-remain-key/.

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Palmerston, Henry John Temple. 1848. Intervención en “Treaty of Adrianople—Charges against Viscount Palmerston”. Hansard, Cámara de los Comunes, 1 de marzo, vol. 97, cols. 66-123. https://api.parliament.uk/historic-hansard/commons/1848/mar/01/treaty-of-adrianople-charges-against.

Park, Sungtae “Jacky”. 2016. “Securing Strategic Buffer Space: Case Studies and Implications for U.S. Global Strategy”. Council on Foreign Relations, 7 de noviembre. https://www.cfr.org/articles/securing-strategic-buffer-space-case-studies-and-implications-us-global-strategy.

Partem, Michael Greenfield. 1983. “The Buffer System in International Relations”. Journal of Conflict Resolution 27 (1): 3-26. https://doi.org/10.1177/0022002783027001001.

Reuters. 2026. “Zelenskiy Says Letting Russia Sell Diesel to US Is ‘Investment in War’”. 9 de octubre. https://www.reuters.com/business/zelenskiy-says-letting-russia-sell-diesel-us-is-investment-war-2026-10-09/.

Slattery, Gram y Jacob Grønholt-Pedersen. 2026. “US, Greenland, Denmark Sign Deal in Bid to End Arctic Standoff”. Reuters. 22 de septiembre. https://www.reuters.com/world/europe/trump-denmark-greenland-sign-deal-bid-end-arctic-standoff-2026-09-22/.

The White House. 2025. National Security Strategy. Noviembre. https://www.whitehouse.gov/wp-content/uploads/2025/12/2025-National-Security-Strategy.pdf.

Tzili-Apango, Eduardo. 2024. “Geopolítica contemporánea en la Gran Eurasia, 2011-2021”. Revista de Relaciones Internacionales de la UNAM, núm. 150, 73-104. https://www.revistas.unam.mx/index.php/rri/article/view/90744.

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