
E-BRICS, la interfaz geopolítica
Las recientes cumbres de la OCS y los BRICS evidencian la consolidación de un bloque euroasiático crecientemente articulado por China. Mientras la OCS organiza su dimensión continental y securitaria, los BRICS funcionan como interfaz económico-política transregional, proyectando instituciones, recursos y principios euroasiáticos hacia el Sur Global en un orden fragmentado.
GEOPOLÍTICACHINAMULTIPOLARIDADEURASIABRICS
Eduardo Tzili-Apango
9/18/20265 min read

Text citation (Chicago 17va ed.): Tzili-Apango, Eduardo. “E-BRICS, la interfaz geopolíticia” Tequio geopolítico, 17 de septiembre, 2026. https://estratequio.mx/e-brics-la-interfaz-geopolitica.
Las recientes cumbres de la Organización para la Cooperación de Shanghái (OCS) y los BRICS muestran que la transformación del orden mundial ya no se limita a declaraciones sobre la multipolaridad. En Bishkek, los diez miembros de la OCS aprobaron la Declaración por el vigesimoquinto aniversario de la organización y otros 27 documentos sobre seguridad nuclear, cooperación energética, eficiencia, emergencias y reforma institucional. También continuaron la aplicación de la Estrategia de Desarrollo hasta 2035 y fortalecieron los mecanismos contra el terrorismo, el extremismo y el narcotráfico. Dos semanas después, la Declaración de Nueva Delhi de los BRICS organizó la cooperación alrededor de tres pilares, el político y de seguridad, el económico y financiero, y el cultural y social. La presidencia india celebró más de cuatrocientas reuniones y avanzó en garantías multilaterales, asistencia aduanera, financiamiento para el desarrollo, inteligencia artificial, industrialización y eventual incorporación de nuevos miembros al Acuerdo de Reservas de Contingencia (BRICS 2026, The Shanghai Cooperation Organisation 2026).
Estos resultados reflejan una cohesión que no debe confundirse con uniformidad. La OCS articula seguridad, conectividad y estabilidad continental, mientras los BRICS proyectan esa articulación hacia las finanzas, el desarrollo y la reforma de la gobernanza mundial. Ambas plataformas comparten la defensa de la soberanía, la no intervención, la multipolaridad y una representación más amplia de los países en desarrollo. También cuestionan sanciones, barreras comerciales y privilegios institucionales que permiten a las potencias occidentales definir unilateralmente las reglas. Se trata entonces de un proceso de institucionalización de poder, mediante el cual las potencias emergentes buscan disminuir la centralidad estadounidense sin abandonar necesariamente las instituciones existentes (Stuenkel 2016).
Durante años, este proceso fue descrito como producto de un liderazgo sino-ruso. La fórmula todavía posee validez, pero expresa cada vez menos una relación equilibrada. Rusia conserva capacidades militares, nucleares, energéticas y diplomáticas decisivas, así como influencia histórica en Asia Central. China, sin embargo, ocupa la posición económica, tecnológica e institucional preponderante. La ampliación de los BRICS reunía ya en 2025 alrededor de 45 por ciento de la población mundial y entre 35 y 37 por ciento del producto global medido en paridad de poder adquisitivo. El Nuevo Banco de Desarrollo, con sede en Shanghái, había financiado más de 122 proyectos por encima de 40 mil millones de dólares, mientras China encabezaba la cooperación en infraestructura, inteligencia artificial, telecomunicaciones y transición energética (Tzili-Apango 2025). Si el acrónimo conserva la memoria de sus fundadores, su dinámica actual permite afirmar que BRICS se escribe con C de China.
Esta preponderancia no significa control absoluto. India, Brasil, Sudáfrica, Indonesia y los Estados del Golfo conservan autonomía y pueden limitar iniciativas chinas. Pero, un bloque de poder no requiere homogeneidad ni alineamiento automático, ya que puede entenderse como un sistema de relaciones jerárquicas en el que las potencias delinean orientaciones generales, establecen relaciones económicas asimétricas, fomentan una identidad colectiva y organizan zonas de influencia, equilibrio y periferia. La preponderancia procede principalmente de los vínculos económicos que permiten condicionar la dinámica general del conjunto (Tzili-Apango 2024). Desde esta perspectiva, la heterogeneidad de los BRICS permite observar distintos grados de integración en su estructura como bloque en formación.
La evolución de la OCS y los BRICS también confirma la configuración de geopolíticas de contención. El bloque euroatlántico procura confinar la presencia rusa en Europa y limitar la influencia china mediante sanciones, expansión militar y controles tecnológicos. El bloque indo-pacífico busca contener a China en los espacios marítimos que rodean la Gran Eurasia. En respuesta, el bloque euroasiático construye instituciones, corredores, mecanismos financieros y asociaciones que reducen su vulnerabilidad ante esas presiones. La contención no es exclusivamente militar, sino que también opera mediante monedas, cadenas de suministro, infraestructura digital, normas tecnológicas, financiamiento y capacidad para determinar en qué institución se discute cada problema.
En esta arquitectura, la OCS constituye la plataforma interna, territorial y político-securitaria del bloque euroasiático, mientras que los BRICS cumplen una función de interfaz económico-política y transregional. Una interfaz se entiende aquí como el mecanismo que permite a un sistema de poder relacionarse con otros espacios, incorporar intereses diversos y traducir sus principios a un lenguaje de mayor alcance. Los BRICS conectan el núcleo euroasiático encabezado por China y Rusia con potencias regionales, Estados bisagra y sociedades del Sur Global. Brasil proporciona el principal enlace latinoamericano, Sudáfrica y Etiopía amplían la presencia africana, Egipto y los países del Golfo aportan centralidad energética, e Indonesia proyecta al grupo hacia el Sudeste Asiático.
De ahí la utilidad que la noción “E-BRICS” señala el origen del principal impulso material que permite al grupo actuar mundialmente. China, Rusia e Irán conforman su núcleo euroasiático, mientras India, Arabia Saudita, Emiratos e Indonesia ocupan zonas de equilibrio en las que convergen y compiten distintos bloques. Brasil y Sudáfrica extienden esa articulación hacia regiones históricamente periféricas. La ampliación convierte así a los BRICS en una estructura transregional capaz de proyectar recursos e instituciones euroasiáticos y –simultáneamente– modificarlos mediante las demandas del Sur Global.
Como se sabe, los BRICS no pretenden destruir el orden existente, sino disputar quién lo gestiona y quién obtiene los privilegios derivados de dirigir sus instituciones. La innovación de este grupo consiste en ofrecer posibilidades de cooperación y selección institucional fuera de los mecanismos encabezados por Occidente, proceso que Stuenkel denomina como “foro de conveniencia” (forum shopping) transregional (Stuenkel 2016, 2022). Por lo tanto, las cumbres de Bishkek y Nueva Delhi muestran dos niveles de un mismo proceso. Por un lado, la OCS consolida el espacio continental donde se organiza el bloque euroasiático y, por otro lado, E-BRICS transforma ese poder territorial en influencia global y convierte la cohesión euroasiática en una alternativa económica, política e institucional para el Sur Global.
El autor es profesor-investigador en la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Xochimilco, y es director ejecutivo de Estratequio, un centro de investigación con sede en México dedicado al análisis geopolítico.
Referencias
BRICS. 2026. “New Delhi Declaration: Building for Resilience, Innovation, Cooperation and Sustainability”. Ministry of External Affairs Government of India. 12 de septiembre de 2026. https://www.mea.gov.in/bilateral-documents?dtl/41776.
The Shanghai Cooperation Organisation. 2026. “Bishkek Declaration of the 25th Anniversary of the Shanghai Cooperation Organisation”. Bishkek, 1 de septiembre de 2026. https://eng.sectsco.org/20260901/2512844.html.
Stuenkel, Oliver. 2016. “The BRICS: Seeking Privileges by Constructing and Running Multilateral Institutions.” Global Summitry 2, no. 1: 38-53. https://doi.org/10.1093/global/guw008.
Stuenkel, Oliver. 2022. “The BRICS Grouping.” En Oxford Research Encyclopedia of International Studies. Oxford: Oxford University Press. https://doi.org/10.1093/acrefore/9780190846626.013.505.
Tzili-Apango, Eduardo. 2024. “Geopolítica contemporánea en la Gran Eurasia, 2011–2021”. Revista de Relaciones Internacionales de la UNAM, no. 150: 73-104.
Tzili-Apango, Eduardo. 2025. “La alternativa BRICS.” China Hoy, 29 de julio de 2025. https://www.chinahoy.com.cn/2018/gcpl/202507/t20250729_800409768.html.



